Y por que no corres un maratón? O un Ironman?

Nos estamos equivocando. Cuando una persona que practica deporte hace relativamente poco o lo hace simplemente por desconectar y disfrutar del deporte, le gusta hacerlo en compañía, con un equipo, compartiendo camiseta, entrenamientos y esas cenas de equipo que tanto gustan.

Pongamos que a un tal Juan, que trabaja de oficinista, hasta ahora no había hecho nada de deporte y que tiene tres hijos, le gusta “el mundo del running”.

Juan, que sale a entrenar de tres a cinco días a la semana, ha aumentado su calidad de vida, ya que le ayuda a mantener su cuerpo activo, desestresarse de la presión del trabajo y hacer amigos, con los que suele coincidir entrenando.

Juan, dejó de fumar cuando empezó a correr, sin que nadie se lo dijese. Lo decidió él porque su cuerpo se lo pedía y desde entonces, solo es adicto al running.

Juan, no se planteaba correr una carrera en su vida, no entrenaba para ello, solo para disfrutar. Pero sus amigos, le convencieron y se colgó el dorsal. Para él, fue una experiencia inolvidable, esa adrenalina, esos nervios, esa sensación de comerse el mundo cuando pasaba la meta…Y de ahí a la 10k, solo se había marcado una 10k como objetivo lejano, acompañado de Javier, su compañero de trabajo y también de entrenamientos.

En los entrenamientos previos a esa 10k, entrenaba con su amigo Javier y a él se unieron Andrés, un maratoniano muy experimentado, Andrea, toda una vida dedicada al atletismo, Jose, el triatleta del grupo y varios compañeros más que iban apareciendo durante el camino.

Llegó el dia de la 10k y Juan la superó acompañado de sus compañeros. Era domingo y lo celebró comiendo con su mujer y sus hijos. Se había demostrado a si mismo que podía conseguir lo que se propusiese y había mostrado a sus hijos que con esfuerzo, dedicación e ilusión, se pueden superar muchas barreras.

Seguro que si no somos nosotros los que nos hemos puesto en la piel de Juan, conocemos a algún amigo o familiar que haya pasado por esta historia.

A partir de aqui, suelen pasar las siguientes opciones:

A) Juan, se ha “enganchado” al running y por voluntad propia, con paciencia y tiempo, preparará el asalto a la 21k.

B) Los compañeros de trabajo y de entrenamiento, no parar de bombardear a Juan con la idea de realizar un medio maratón, posiblemente sin darse cuenta y sin mala fe, le ponen mucha presión. Juan deja de disfrutar de los entrenamientos, ya que va a asaltar un objetivo que no quiere, pero por no sentirse menos que los otros, corre el 21k, lo supera, pero sin disfrutarlo.

C) Nuestro amigo Juan, tras los ánimos y la motivación de su circulo, decide realizar el medio maratón más próximo posible, en dos semanas, todo alentado por sus compañeros y seguramente con demasiada rapidez. Acaba el medio maratón, pero se lesiona tras no haber preparado bien la prueba. Le cuesta recuperarse de la lesión, se pone de mala leche, al llegar a casa, discute con su pareja y regaña sin motivo a sus hijos. Está frustrado, ya no disfruta y acaba colgando las zapatillas

juan

D) Cada dia que sale a entrenar, el mismo cuento “Venga Juan, te vas a quedar en una mera 10k? Tienes que hacer un medio maratón, sino ni eres runner ni eres nada.” Con lo que Juan, tras tantas bromas sobre él y tanta presión, deja de disfrutar entrenando con sus amigos y tiene dos opciones: Entrenar solo o dejar de correr.

Solo os puedo pedir una cosa, no pongáis presión a la gente de vuestro alrededor(ni a vosotros mismos). Cada objetivo necesita de su tiempo para afrontarlo y sobretodo, el deportista que va a realizar ese camino, es quien debe estar preparado física y mentalmente para luchar por él.

Nadie es menos por mantenerse en 10k, triatlón sprint o sprint-trail. Lo importante es moverse, disfrutar con la actividad física y siempre que podáis, compartirlo.

No creeis?

13 comentarios

  1. josema · mayo 9, 2016

    Está muy claro que las cosas hay que hacerlas por voluntad propia y no por lo que te diga la gente. Creo que tambien influye la personalidad cuando te “calientan” para que hagas algo que no quieres. Hay gente que no sabe decir que no y otra que tiene las ideas muy claras y sigue su plan.
    Yo personalmente, soy de los que siguen su plan a pesar de los calentamientos de cabeza a los que a veces te someten amigos y compañeros de salidas, me he dado cuenta de que haciendo lo que quiero disfruto mas :-))
    Un saludo.

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  2. Alicia · mayo 9, 2016

    ¡Cuanta razón! Yo soy uno de esos Juanes, pero algo más testaruda ya que a mi no me convencen, las carreras no me apasionan y la competitividad que rodea al running tampoco. Empecé a correr para disfrutar de la libertad que me aportaba por nada del mundo lo subrogaré a presiones ajenas a mi persona!. Muy buen post te sigo 🙂

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  3. rafaelcastillogarcia · mayo 9, 2016

    Todo es cuestión de equilibrio y es muy fácil olvidar lo verdaderamente importante: la familia ,el trabajo. Conozco muchos casos como los que comentas. Hay que pararse a pensar… deporte SI.. retos SI.. pero obsesión NO.

    Un abrazo Rafa.

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    • rugadea · mayo 9, 2016

      Siempre con la cabeza bien puesta y valorando todos los aspectos. Un abrazo y te esperamos por Valencia 😉

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  4. helenaklara33 · mayo 9, 2016

    Todo deporte ha de ser un encuentro con uno mismo y un encuentro con los demás que en ocasiones compartís intereses y objetivos comunes pero nunca han de ser tu razón de competir porque entonces es cuando no disfrutas

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  5. salinasjavi · mayo 9, 2016

    Hay mucha gente que le puede el que dirán, el primer año están mejorando tiempo como locos en los 10K el segundo ya les parece poco una Media, de la Maratón el tercero ya son las Ultras de 100KM o los Iroman, se apuntan a equipos con entrenadores personales y en pocos años estan en los primeros puestos, pero es positivo? durará mucho?

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    • rugadea · mayo 9, 2016

      Tendriamos que ver cada caso en particular. Hay quien tiene una genética fuera de lo normal y puede aguantar una evolución precoz.

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  6. Jorge Tadeo · mayo 9, 2016

    Excelente nota,cada uno sabe cual es su limite,que bien pude ser temporal;yo arranque a correr a los 22 años,y recien a los 31 hice mi primer medio maraton,y jamas me deje llevar por los comentarios ajenos,francamente me resbalan,y nunca cometeria la irresponsabilidad de presionar a un corredor para que haga tal o cual distancia,es una soberana estupidez.

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  7. Pingback: Avituallamiento 17: el respeto a la distancia

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